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En
que consiste
El
Rafting, es uno de los deportes de aventura por
excelencia. Se trata de descender las grandes
corrientes de los ríos sobre una embarcación
neumática en la que cuatro o seis navegantes
junto con un piloto que habitualmente es el guía
y monitor del grupo, luchan por mantenerse a flote.
Todos los tripulantes de la embarcación
van provistos de trajes de neopreno, casco y chaleco
salvavidas, y en el peor de los casos, el vuelco,
tan sólo hay que preocuparse de ganar la
orilla o volver a la embarcación. El piloto
gracias a su perfecto conocimiento de los diferentes
tramos del río se encarga de trazar el
recorrido de la barca buscando seguridad o riesgo,
según las circunstancias. En todo caso,
estamos ante una práctica, que constituye
una de las más excitantes aventuras que
se pueden realizar en los ríos de nuestras
montañas.
Donde practicarlo
Evidentemente para poder
efectuar descensos es necesario unos caudales
mínimos y un río que reúna
la bravura necesaria, y justa. En el Pirineo abundan
estos ríos: El Cinca, El Ara, el Gallego,
el Alcanadre, el Cinqueta. Todos ellos son espacios
magníficos para la práctica del
Rafting. No obstante la naturaleza de estos cauces
de origen glaciar y cuyos niveles dependen del
deshielo, hacen necesario escoger con cuidado
la época y la hora del descenso.
Recomendaciones
Como todo deporte de riesgo, es
imprescindible el uso del sentido común.
Para utilizarlo nos ayudarán los monitores
de las embarcaciones que siempre dan las instrucciones
precisas antes de un descenso. Esto incluye unas
pequeñas prácticas de vuelcos y
otras emergencias. En todo caso, se trata más
de acostumbrase a estos casos más que de
que revistan peligro en sí. Para la práctica
del Rafting, es aconsejable el uso de un traje
de neopreno que nos evite pasar frío en
el más que seguro chapuzón. Así
mismo es obligatorio el uso de casco y chaleco
salvavidas.
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